Bajo efecto placebo

Hacia el infinito...

viernes, 29 de enero de 2010

Hurt Locker HURTS

Not about war

Y precisamente por eso, por no buscar el efecto moralizante o la sensiblería directa, es por lo que resulta una película de guerra magistral.

'Escúchame!!! Sólo yo puedo hablar de ello... porque estuve allí'

El hecho de que la haya rodado una mujer, la convierte en uno de esos maravillosos especímenes hollywoodienses que fuerzan el cuestionamiento del propio acto de la representación fílmica. Puesto que la carga traumática del campo de batalla la soporta el soldado, ha de ser él el dueño y señor de la
narración de los acontecimientos, siempre teñidos de ese halo de "verdad" sólo accesible a quienes se acercan lo suficiente al rostro del h·o·r·r·o·r ("the horror! the horror!..."). De ahí que el papel de la mujer en la composición de la historia (y de las ficciones derivadas/creadoras de la misma) sea prácticamente nulo, o en todo caso nunca comparable al del hombre, que asume el mando y la voz, al tiempo que enarbola la bandera exclusivista de la supervivencia. Como si nadie más sobreviviera, como si nadie pudiera tocar el horror salvo el que creyó tocarlo

Por fin se reconoce el trabajo de una mujer que aun no habiendo combatido ni pisado (posiblemente) el suelo de los escenarios de su película fuera del entorno ficticio del set, es capaz de infiltrarse en el terreno masculino(/enemigo) por excelencia, y ofrecer un retrato valiente y en absoluto maniqueo de la violencia en el corazón de la guerra. Se ha condenado el innegable alejamiento de la película del obligado posicionamiento ideológico que ha caracterizado al cine de género bélico desde el inicio de tal categorización. La trampa del canon de corte academicista... que nunca aceptará lo que escapa a su control.

/konfju:3on/War is a drug.

Sinsentido de la adrenalina.

Lo injustificable no tiene significado.
Desde el momento en el que se juega a la justificación, se pierde el origen del sinsentido, y ya no queda margen para la contestación. La locura no puede dejar de serlo. War is drug. No existe el final feliz en la sociedad de consumo. No hay puertas de escape. La elección personal del protagonista de regresar al peligro si dejar demasiado lugar a la duda se convierte en metáfora perfecta de la existencia humana. No corremos sino hacia la muerte. Nos precipitamos sin descanso hacia lo que nos hace sentir vivos en esa lucha hacia adelante que no puede evitar la llegada de la nada, avanzando-avanzando sin pausa por un camino demasiado recto.

La primera fotografía


De todos los carteles promocionales el más interesante es el menos visible.
dados atrincherados. Escena apocalíptica de fondo. Y una mirada directa a los ojos del que mira. Sin escapatoria. Sin fin.

"You'll know when you're in it".
...
'The Hurt Locker' es el it.
...
Quote: El cine es una ventana al inconsciente.

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