Ahora el camino es algo diferente... hay más miedos y más intención de tener que abandonarlo cuanto antes.
Pero en días como hoy, cuando el viento disuade a los comunes e invita poderosamente a los aventureros/marginales/solitarios/misántropos a perderse sin compañía en la inmensidad de un horizonte casi arqueado, casi ostentosamente planetario, no vale la pena mirar atrás ni lamentar el tiempo perdido.... Hay demasiados detalles que las retinas buscan desesperademente; demasiados colores inesperados, demasiado movimiento, y fuerza y luz... demasiada energía que podría ser útil, que debería ser útil.
Para siempre, los únicos minutos dulces de unos días-semanas-meses claustrofóbicos.
Para siempre, los únicos minutos dulces de unos días-semanas-meses claustrofóbicos.

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