Bajo efecto placebo

Hacia el infinito...

lunes, 12 de octubre de 2009

Silencio una vez más


Quizá desde el espacio, por encima de montañas, ríos, nubes... no se oiga ningún ruido humano procedente de La Tierra. Quizá Amenábar haya errado en Ágora. No debió forzar el ruido, porque sólo hay silencio. Como el silencio de la madrugada, que ahoga lloros atrapados por cojines. Descubrimiento del dolor contradictorio.... extrañamente fuera de lugar. Es dolor por el tiempo perdido. Duele el tiempo, y no hay buena noticia -no hay ánimo ni esperanza objetiva - que logre apagar el dolor. Demasiado tarde. Quizá es eso... demasiado tarde. Despertar inesperadamente de un sueño largo... despertar por fin... pero demasiado tarde. La buena nueva es terrible preludio de un futuro no tan claro.

1 comentario:

Lucía dijo...

Nunca es demasiado tarde. Ni para un viejito de 100 años. Porque después de muerto no se arrepentirá de lo que ha hecho o ha dejado de hacer. Simplemente comprenderá, y no necesitará nada más.

Mantén abiertas las ventanas de tu mente y verás cosas maravillosas!!